Una Noche de Literatura con RLCA

El viernes de 23 de Septiembre se llevó a cabo el evento de presentación de la Revista Literaria Centroamericana en La Rizoma, una casa de gestión cultural ubicada en la Colonia Miguel Bonilla. Contamos con la participación de escritores nacionales e internacionales quienes compartieron sus escritos en un ambiente seguro, incluyente y multicultural. A continuación presentamos una narración de no ficción que describe el evento desde el punto de vista de Camilo Membreño.

 

On Friday, September 23rd a presentation of the Central American Literary Magazine was held at La Rizoma, a house focused on cultural activities located in Colonia Miguel Bonilla. National and international writers participated in sharing their writings in a safe, inclusive and multicultural environment. Below is a nonfiction narrative describing the event from Camilo Membreño’s point of view.

Salí del trabajo un poco antes de las cinco, Baldi me pasó recogiendo y luego pasamos por Carlos para dirigirnos a la Rizoma. Managua, la Villa Leal de Santiago Managua, explotaba en su violencia habitual de las cinco de la tarde, las calles atestadas de carros manejados por la nada y los nadie, en el punto de inflexión máximo de nuestra civilización. En el carro, un Hyundai Eon color plata, íbamos nosotros como hienas lujuriosas exclamando con fuerza, ideas vagas y redundantes. Baldi con su usual escepticismo y sorna, descalificaba a todos los otros escritores sin siquiera conocerles primero, Carlos con sensual seriedad esperaba emborracharse o hablar con alguna mujer en el evento, yo simplemente quería que todo saliera bien, que todo saliera bien, de acuerdo al plan, ¿sabes?, que todo saliera bien.

I left work a little before five, Baldi picked me up and then we met up with Carlos to go to La Rizoma. Managua, Villa Leal de Santiago Managua, exploded in its usual five in the afternoon violence, the streets crowded with cars driven by nothing and no one, at the focal point of our civilization. In the car, a silver Hyundai Eon, we were like lecherous hyenas emphatically exclaiming vague and redundant ideas. Baldi, with his usual skepticism and sneer, disqualified all the other writers without even knowing them first; Carlos with sensual seriousness expected to get drunk or talk to a woman at the event; I simply wanted everything to turn out all right, according to plan. You know? That everything would go well.

Llegamos al lugar indicado, y la gente no había arribado todavía, se encontraba Gabriel, que claro, bueno él vive ahí, él es La Rizoma, o al menos es la mayor parte de la misma. También estaban Jeremy y Camila, editores de la revista, con los cuales ahora estoy colaborando. Había una jarra grande con limonada, nos servimos un poco y les presenté a Baldi, “Miren, él es el maje del cual les hablé, el poeta del cual les hablé”. Presentando al poeta como si fuese un caballo ganador en el hipódromo. “Miren sus dientes, están en perfecto estado”. Luego llegaron Denis, y sus amigos iraníes que conocí hace un par de días, Borzu y Mazda. Así de esa manera aletargada, lentamente fueron llegando más y más gente, con cervezas y ron.

We arrived at the designated place and people had not yet arrived, Gabriel was there, of course, well he lives there, he is La Rizoma, or at least is most of it. Jeremy and Camila, editors of the review, with whom I am now collaborating, were also there. There was a large pitcher of lemonade, we served ourselves a little and introduced Baldi to the others, “Look, he’s the guy I told you about, the poet I told you about.” Presenting the poet as if he were a winning horse in the race. “Look at his teeth, they are in perfect condition.” Then Denis arrived, with his Iranian friends I met a couple of days ago, Borzu and Mazda. That way, slowly, lethargically, more and more people arrived, with beer and rum.

Empezamos el evento aproximadamente una hora después, a la hora del crepúsculo, nos sentamos en torno a nosotros mismos de manera desordenada, en sillas y bancos de diferentes tamaños. Gabriel dio unas palabras introductorias en su característico estilo amigable, y luego nos tocó a hablar a nosotros, los de la Revista, aún con pena, aún con todas las ideas tal vez un poco vagas pero comprometidos profundamente con el arte, además como diría Hegel, con el más refinado y bello de todas las artes, la literatura. Leímos un poco de las sumisiones
que hemos recibido, Camila leyó un poema suyo, y yo leí Wedding Photo: September 8, 1954.

 

We started the event about an hour later, at dusk, we sat down in a disorganized fashion, in chairs and benches of different sizes. Gabriel gave some introductory words in his characteristic friendly style, and then it was our turn to talk, as the editorial team of the review, despite our shyness, despite ideas perhaps a bit vague but deeply committed to the art, as Hegel would say, the most refined and beautiful of all arts, literature. We read some of the submissions that we had received, Camila read a poem of hers, and I read Wedding Photo: September 8, 1954.

Baldi por supuesto, tomó el espacio eventualmente, y lo hizo suyo, leyó capítulos enteros de su novela, que no sonaron pesados, sino más bien como balas de ametralladora, sí, así fueron sus palabras, rompieron el silencio, hizo al silencio su dócil esclavo. Seguidamente leyó Ulises Huete, que casualmente comparte nombre con otro escritor nicaragüense, de hecho, no sé si era la misma persona, o si existe un número infinito de escritores con el mismo nombre en Nicaragua, sin embargo espero que así sea. Ulises leyó un poema sobre la muerte o más bien el miedo a la muerte. Yo pensaba en algo que me dijo un amigo una vez, al enseñarle un poema mío sobre la muerte, me dijo que los escritores jóvenes escribimos sobre la muerte tal vez por la misma inexperiencia, o por el mismo sentimiento de desolación y abandono que implica la juventud, y que los escritores viejos escriben sobre la vida, fruto de la misma agobiante cuestión, el sentimiento de desolación y abandono que implica la vejez.

Baldi of course, took the stage eventually, made it his own, and read entire chapters of his novel, which did not sound heavy, but rather like machine-gun bullets, yes, so were his words, they broke the silence, made silence his docile slave. Later, Ulises Huete read, who happens to share a name with another Nicaraguan writer, in fact, I do not know if he was the same person, or if there are an infinite number of writers with the same name in Nicaragua, I hope that it is so. Ulysses read a poem about death or rather the fear of death. I was thinking of something a friend once told me, when I showed him poem of mine about death, he said that maybe young writers write about death because of their inexperience with it, or because of the same feeling of desolation and abandonment that is exemplified in Youth, and that the old writers write about life, fruit of the same overwhelming question, the same feeling of desolation and abandonment that is exemplified in old age.

También leyó René Sosa, además aclaró que él es arquitecto, y que esto de la poesía es nuevo para él. Jeremy leyó un lúgubre poema en inglés sobre la efímera existencia de un custodio de prisión. Luego Borzu se entusiasmó para leer poesía de Rumi en su idioma natal, farsi. La verdad es que yo lo instigué a hacerlo, en sí yo no esperaba nada específico en ese momento. Pero Borzu leería, en esa hermosa lengua, un poema sobre una flauta, y como el instrumento en sí no es nunca una flauta, la flauta como cualquier otro instrumento musical es reflejo del alma del intérprete. De la misma manera creo yo, ocurre con la mayoría de las artes, no se trata de la herramienta o del ars que se practica, sino más bien de quién practica la disciplina y cómo la hace suya.

Rene Sosa also read, in addition he clarified that he is an arquitect, and that poetry is new to him. Jeremy read a lugubrious poem in English about the ephemeral existence of a prison custodian. Later, Borzu was enthusiastic to read Rumi’s poetry in his native language — Farsi. The truth is that I instigated him to do it, I wasn’t expecting anything specific at that time. But Borzu would read, in that beautiful language, a poem about a flute, and since the instrument itself is never a flute, the flute as any other musical instrument is a reflection of the interpreter’s soul. In the same way, I think it happens with most of the arts, it is not about the tool or the art that is practiced, but rather about who practices the discipline and how they make it theirs.

En un momento de surrealismo performático, Gabriel empezó a contestar cualquier pregunta que se le hiciese contestando de la manera más creativa posible. A mí se me hizo muy similar a un sketch de una comedia mexicana famosa. No le pregunté nada, solo se lo señalé. A continuación tomamos un receso, en el mismo traté de hablar con las personas que no hubiesen leído para que se animaran a leer. Entre el público estaba Carlos, un guatemalteco-hondureño, que además trajo muchas cervezas para el disfrute de todos. Conversamos un rato y logré convencerlo de recitar algo.

In a moment of performative surrealism, Gabriel began to answer any question that was proposed to him in the most creative way possible. To me it was very similar to a famous Mexican comedy sketch. I did not ask him any questions, I just gestured. Then we took a break, during which I tried to talk to people who had not yet read to encourage them to read. Among the audience was Carlos, a Guatemalan-Honduran, who also brought many beers for the enjoyment of all. We talked for a while and I managed to convince him to recite something.

Luego del receso, ahora con mucho más alcohol en la sangre y el cerebro. El guatemalteco recitó un poema mientras golpeaba suavemente la caja peruana, fue un momento de exaltación, pues estaba narrando la toma de una plaza en
Guatemala, era como si La Rizoma, ya no fuese La Rizoma, sino La Plaza de la Constitución en Guatemala, y de veras hubo cierta exaltación que vagamente parecía política, pero en realidad era estética.

After the break, with much more alcohol in the blood and brain, The Guatemalan recited a poem while gently tapping the Peruvian box. It was a moment of exaltation, he was narrating the taking of a square in Guatemala, it was as if La Rizoma, was no longer La Rizoma, but La Plaza de la Constitución in Guatemala, and indeed there was some exaltation that vaguely seemed political, but in reality it was aesthetic.

Ya estando más ebrios y con Carlos ensanchando mis ansias, buscó entre su correo y me obligó a leer poemas de mi autoría. Tendría unos seis meses sin volverles a ver, y los leí como si los hubiese escrito el día anterior, sin revisarles o corregirles nada. Debo reconocer, que tenía años sin leer mi poesía frente a un público, tal vez por engreimiento o por todo lo contrario, tal vez por pena. Pero debo decir que fue una experiencia gratificante, y que ese sentimiento se transmitió a todos quienes leyeron. El evento concluyó de manera satisfactoria, y como usualmente sucede en estas situaciones, la gente se quedó con ganas de más, hubo un after en la casa de uno de los asistentes, aunque yo en lo particular, así como Baldi y Carlos, no fuimos. Sería otro el destino que nos depararía la noche. Sin embargo, la presentación de la Revista Literaria Centroamericana tuvo su bautismo de fuego en La Rizoma con todos los bombos y platillos que acompañan estos rigodones literarios, tan importantes en estos momentos para el desarrollo cultural de nuestros enclenques países.

Now being more drunk and with Carlos increasing my anxieties, he searched through his mail and forced me to read poems of my own. It was about six months since I last read them, I read them as if I had written them the previous day, without revising them or correcting anything. I must admit, it had been years since I last read my poetry in front of an audience, perhaps because of conceit or maybe the opposite, because of shame. But I must say that it was a gratifying experience, and that sentiment was felt by all who read. The event concluded in a satisfactory way, and as usually happens in these situations, people were left wanting more, there was an afterparty in the house of one of the attendees, although I in particular, as well as Baldi and Carlos, didn’t go. The night would give us another destination. However, the presentation of the Central American Literary Review had its baptism by fire in La Rizoma with all the drums and cymbals that accompany these literary rigodones, so important during these times of cultural development of our scrappy countries.


Camilo Membreño (Managua, 1992) Escritor y sociólogo. En 2012, un cuento suyo es publicado en la antología ''Flores de la trinchera'' (Soma, 2012). Actualmente colabora como editor de la Revista Literaria Centroamericana.
Camilo Membreño (Managua, 1992) Escritor y sociólogo. En 2012, un cuento suyo es publicado en la antología ”Flores de la trinchera” (Soma, 2012). Actualmente colabora como editor de la Revista Literaria Centroamericana.

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